Google Cloud anunció el 21 de agosto de 2026 una función de Cloud Key Management Service (Cloud KMS) para importar claves con protección frente a la computación cuántica. La capacidad está disponible en vista previa, se limita a las claves criptográficas basadas en software y añade un nuevo método al flujo existente de importación mediante la API de Cloud KMS.
Para las organizaciones que administran su propio material criptográfico, el cambio consiste en poder evaluar una ruta de importación diseñada para proteger claves sensibles ante un escenario futuro que puede afectar a datos que deben conservarse durante años. Google Cloud presenta la función como una actualización de la posibilidad de llevar claves propias a Cloud KMS y como el primer paso de la siguiente fase de su calendario de migración hacia la criptografía poscuántica.
El riesgo de «almacenar ahora y descifrar después»
El objetivo principal es reducir el riesgo conocido como «almacenar ahora y descifrar después». Un atacante puede interceptar y conservar material cifrado en el presente para intentar descifrarlo más adelante, cuando exista un ordenador cuántico con capacidad suficiente para hacerlo. Aplicar protección poscuántica durante la importación ofrece una forma de abordar esa exposición prolongada cuando una organización incorpora claves sensibles a Cloud KMS.
La función no convierte por sí sola toda la infraestructura criptográfica de una empresa. Los equipos deben conocer primero su postura criptográfica actual y decidir qué claves requieren protección frente a ese riesgo de interceptación prolongada. Además, el alcance anunciado deja fuera las claves que no estén basadas en software.
Así funciona la importación HPKE
El proceso comienza cuando el cliente crea un trabajo de importación de Cloud KMS y solicita un método de importación HPKE poscuántico. Cloud KMS genera una clave privada asociada a un mecanismo poscuántico de encapsulación de claves (KEM) y expone al cliente la clave pública correspondiente.
El cliente utiliza después una biblioteca criptográfica compatible, como Tink u OpenSSL, para ejecutar una operación HPKE Seal. Esta operación encapsula la clave pública, deriva una clave AES efímera mediante HKDF-SHA256 y cifra el material de claves que se quiere importar.
A continuación, el cliente envía al endpoint de Cloud KMS el texto cifrado encapsulado junto con el material cifrado. Según Google Cloud, ese endpoint ya dispone de protección de datos en tránsito resistente a la computación cuántica.
Cloud KMS ejecuta entonces una operación HPKE Open con la parte privada de la clave de envoltura y descifra el material dentro de los límites de Cloud KMS. Las opciones KEM compatibles son X-Wing, ML-KEM-768 y ML-KEM-1024. La derivación de claves utiliza HKDF-SHA-256 y la envoltura simétrica emplea AES-256-GCM con nonces de 12 bytes. El flujo completo se detalla en el anuncio de Google Cloud.
Qué pueden evaluar ahora
La vista previa permite a los equipos de seguridad estudiar la importación poscuántica y valorar cómo encaja en sus procesos de gestión de claves. También exige decidir si una función en esta fase resulta adecuada para sus requisitos de gobernanza de producción y para el proceso de migración que hayan definido.
Cloud KMS ofrece además información sobre criptografía poscuántica para supervisar la postura poscuántica general de una organización. Las dos capacidades tienen estados distintos: el mecanismo de importación continúa en vista previa, mientras que la información de supervisión está disponible con carácter general. Esa diferencia separa la evaluación de una nueva ruta técnica de la observación continua del estado criptográfico.
En la práctica, los equipos pueden examinar ahora el flujo HPKE para claves basadas en software y decidir cómo incorporarlo a su planificación. La migración seguirá requiriendo un inventario de la postura criptográfica, decisiones sobre qué claves proteger y una estrategia para el material que queda fuera de este alcance; la nueva importación no resuelve por sí misma esa transición completa.
