La ambición europea en IA está pasando de los documentos políticos a las salas de máquinas. La pregunta ya no es si las instituciones necesitan cómputo soberano, sino qué sistemas pueden construirse con rapidez sin renunciar a la resiliencia.

Capacidad frente a límites

La energía, los chips y los operadores cualificados son las restricciones reales. Las compras deberán valorar la seguridad, el consumo y la portabilidad junto al rendimiento bruto.

Fuentes y metodología

  1. European Commission — AI Factories Abre una fuente externa
  2. ENISA — Artificial Intelligence Abre una fuente externa